Odio ese mi discurso
sobre un pasado idealizado
de lo que pudo ser y no fue.
Cuando viviendo
todo lo que hoy echo de menos
no era
ni más feliz,ni más plena,
de lo que hoy,
a pesar de la dureza de lo vivido,
soy.
Al final,
todas esas historietas
que mi mente
me quiere hacer creer
no son sino falacias,
una forma de distraer,
de apartarme,
de impedirme vivir en plenitud
todo lo que hoy estoy viviendo.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario