jueves, 1 de diciembre de 2022

Buscando una coraza

 Sin máscara,

sin armadura,

ni tan siquiera la cara dura.

Así,

sin vestimenta alguna,

a la intemperie,

he logrado sobrevivir,

y no sé cómo, hasta el día de hoy.

La estúpida credulidad

en la bondad humana

me ha acarreado

no pocos males.

Continuo......

con la mirada estupefacta

ante la gente,

ante la vida.

Dorita.


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