El último día,
de la guerra,
una bala perdida
atravesó los sesos
de mi tío Francisco.
No logró,
mi abuela,
sacarse la espina
Durante los siguientes 50 años.
Hay países
que vivirán dolientes
por días sin término.
¿Qué han hecho
los inocentes
para sufrir los desvaríos
de los poderosos?.
Dorita.
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