miércoles, 14 de diciembre de 2022

Azul

 Junto al azul eterno

anda la sombra cansada.

Va recorriendo las calles

con las luces apagadas.

Las farolas centelleantes

rasgan el adoquinado

como a una piel de serpiente.

En un silencio profundo,

resuenan unas pisadas

sobre la calle mojada.

Las estrellas del ancho cielo

se apiadan de su mirada;

no reconocen al niño

que corría de chiquillo

Rambla abajo al pasadizo

para meterse en el agua.

Este hombre

ya no es hombre,

lleva en el pecho un puñal.

Presume de valiente.

El alma lleva manchada.

Dorita.




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