jueves, 17 de noviembre de 2022

Lenguaje

 Cada vez me cuesta más

entender 

de los  hombres su lenguaje.

¡Si al menos fuera capaz de callar!.

Con lo fácil que es

sentarse en una piedra al Sol,

dejarse visitar por las mariposas,

contemplar 

cómo se esconden las lagartijas,

escuchar a los tordos y mirlos

yendo y viniendo a los laureles.

Aprender su universal lenguaje,

quedo, en calma.

Logra,

acariciando mi alma,

retornarme a un limbo

alejado de esta desquiciada

humanidad.

Cuando la piedra abandono,

me voy con la conciencia tranquila

de no haber ofendido a nadie.

Dorita.



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