Están
los campos cansados
de no poder trabajar.
Tristeza
en los árboles.
El peso de los recuerdos.
Aquellas miríadas de pájaros
aterrizando en el grano.
No hay verdor
sobre la tierra.
Faltan los dibujos
de las rejas hendidas
en la tierra mojada.
Ni hadas,
ni gnomos.
Todos huyen despavoridos.
Dorita.
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