Porque el mundo
se haya vuelto obtuso,
taciturno y desgarbado,
no por ello
ha dejado de ser hermoso.
En el estercolero,
floreció radiante
un granado.
Antes de su actual dorado,
estalló ardiente.
La vida de forma exultante
derramó su poderío.
Dejó patente
que nada ni nadie
la detendrá jamás.
Dorita.
derramó su poderío.
No hay comentarios:
Publicar un comentario