De las bocas floreciendo
esperanzadoras palabras.
Palabras que al atardecer
se imprimen
taladrando resecas hojas.
Hojas pisoteadas,
crujientes y hediondas cucarachas.
Hedor
de la gran mentira
que ha perdido su pudor
y alegre se reivindica.
Sonrisas
devueltas por el espejo
después
de arduo trabajo
para tatuar el rostro.
Rostro impertérrito,
rejonazo a la humanidad.
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