Tu admiración,
tu asombro,al mirarme,
siguen inmaculados.
Y eso que nos lanzaron piedras,
arrancaron nuestra piel
hasta el escarnio- no es metáfora-.
En la + absoluta discordancia
no faltaron
esos ojos de niño deslumbrado.
Los frotabas,
querías averiguar
si aquello era tan solo un espejismo.
Luz lanzando un universo
imposible de abandonar.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario