En abisal ,inmensa caracola
jugando con la luz de las estrellas,
sintiendo gozo de vivir entre ellas,
no recordando el dolor de la ola.
La vio un buzo y pensó en su linda Lola.
Entre sus manos casi no resuella.
Incomparable su musa española.
Nadó encantado y alcanzó la orilla.
De su nácar nació un gran Arcoiris.
El sol la deslumbra y más y más brilla.
Abre los ojitos como una chiquilla.
Oyendo el mensaje de la diosa Iris
dió el marinero beso en su mejilla.
Dorita.
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