sábado, 1 de octubre de 2022

Palabras

 Habló

como no habla un hombre.

Sus ojos ardían sangre,

impávido ante la masacre

y los dientes que rechinan

de puro tragarse el hambre.

No diría un animal

por respeto puro a ellos.

Sí un ángel caído,

donde la materia hierve.

Donde se respira azufre.

No habló como habla un hombre.

De sus labios

palabras envenenadas,

sementera de las viudas,

gusanos que taladran hijos,

desterrados

a la ira y al engaño.

No habló como habla un hombre.

Arropado por siniestros personajes

coreando una canción

de miseria y de ultraje.

No hablo de animales

porque el animal es noble.

Dorita.

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