Está mañana el cielo,
sin reparar en gastos,
consiguió del Universo
cien mil colores.
Se vistió de gala.
Al contemplarlo no sabía
si ante un traje de luces
me encontraba.
Porque no...
la última tendencia
de una feria de abril,
que a pesar de los pesares
y a quien pese
tendrá la grandeza y el glamour
que la virgen del Rocío
bien merece.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario