Se permitió el lujo
de hacerse cargo....
de nuestra urbanización.
Sin estar capacitado.
Le ayudó
una desidia generalizada.
Se propuso
seguir ,si le fuera posible,
para siempre.
Nadie lo haría mejor.
Empezaron las quejas
al no convocar juntas,
ni entregar cuentas.
Con sus delirios
y el perdón
de la deuda a los morosos,
su popularidad fue creciendo.
También fueron aumentando
los que no pagaban.
Se logró,
no son esfuerzo sobrehumano,
reunirnos
en el colegio de enfrente.
Gozamos de estupendos salones.
No se nos permitió.
Como ya se preveía
gran desfalco.
Así se encuentra esta urbanización
en la que los pasotas
abundan.
Dorita.
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