sábado, 22 de febrero de 2020

Estando en la montaña.

Gozando de la vereda
que tortuosa sube
donde el águila y el buitre
aire puro respiran.

Donde los valles,
con sus casas y alamedas,
se tornan diminutos,
fundiéndose en la NADA.

Presta al esfuerzo
por alcanzar la cima.

Más.....
por un descuido,

perdiendo el equilibrio,
caí por la ladera.

Abriose ,en mí,
una brecha.

Estalactitas,
joyas
y rios subterráneos
embriagarón mi mente.

Viviendo en este estado,
llegáronme unas voces
que el eco retumbaban....
llevándome al encuentro
de lo que no esperaba.

Entre las espesuras,
las fieras asomaban.
Variantes de los lobos,
enseñando sus fauces,
hasta mí llegaban.

Allí,sin resistencia
al fiero desenlace,
sentí la calma,
el soplo ...
de la vida renovada.

Abandoné la cueva,
a respirar.....
volví a la vereda.

Y, contemplando el valle,
descubrí....
a la otra......
gozosa de la vida,
gozosa de la yerba,
gozosa de la espiga.

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