Y es que....
me chifla
este Franz Marc.
No lo puedo
remediar.
Caballos contemplando,
interactuando....
con un paisaje
que sabe
a música celestial,
a canto de ruiseñor,
sí señor.
Inmensidad,
grandeza de color,
canto.....
a la libertad.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario