En el Camposanto,
duermen
los no llamados.
No,
no había llegado su hora.
Su hora estaba aquí,
allanando nuestro
camino.
Reprendiendo
nuestros delirios,
quejándose
de este mundo pluscuamperfecto.
Fue un equivoco,
una mala pasada....
del destino
al tiempo.
La alfombra roja
del cementerio.....
va flanqueada de cipreses
donde moran....
los que alzaron el vuelo
con los pájaros.
Dorita.
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