¡Qué tiempos aquellos
cuando
al prestar un libro
y no serte devuelto....
sentías
profunda tristeza!.
Ahora,
no sólo no te los piden sino que cuando pretendes....
que alguien utilice alguno
te suelen responder
que para que está internet.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario