Te traten
como te traten,
poco importa.
En ocasiones,
el ser muy bien tratado
puede derivar
en
la falsa conclusión
de que somos excepcionales,
únicos
e irrepetibles.
En lenguaje místico
así es .....
pero cuando no es el caso,
la mayoría no lo somos,
podemos caer
en una estúpida vanagloria
que raye
en el ridículo.
De evolución cero.
Infantilismo eterno.
El maltrato no entra en este escrito.
Pero un trato
sin tanto mimo
te da pie
a ser más realista,
más analítica
y tal vez
el ir evolucionando
hacia la madurez e independencia.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario