Que nadie
se engañe ni se espante.
Puede un hombre,
con todas sus miserias,
transmitir
por la palabra o la escritura
la mayor verdad
y la más grande belleza.
Después de leer sus novelas o poemas
no corraís a indagar
sobre sus vidas.
Las suyas ,
como las de todos,
están plagadas
de cardos y maleza.
También de luz y de grandeza.
En el caso del poeta
es una dicha,un milagro,
poder disfrutar de todo aquello
que por no hacer
resistencia al lapicero,el poeta
permite que quede
sobre el papel plasmado.
Dorita.
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