martes, 3 de septiembre de 2024

Julio y en Rucandio

 Llegué

como imantada.

Siempre ocurren cosas.

No faltan las que me dejan impresionada.

Esos días.....

fueron increíbles.

Fulanita,la huraña y desconfiada,

como para no serlo...

no queda ningún miembro

de su familia.

Dejó su profesión de química

para llevar

las interminables fincas 

con toda clase de árboles

en plena producción.

Tiene pisos en tres importantes ciudades

pero no se ocupa

más que de sus árboles

y vender 

la fruta por los mercados.

Pasado el verano,

solo ella y Citranita

viven allí.

Juntas,en furgonetas separadas,

dos días por semana

acuden a lo que han transformado

en su modo de vida.

Citranita setenta y ocho.

Menganita cincuenta.

Resulta que Citranita

se duerme conduciendo

y obligada Menganita

a seguirla detrás.

Y así,la bella durmiente

hace sucesivas paradas

al ir y al volver.

Su lazarilla hace lo propio,

a la fuerza.

No tiene agallas

para plantarse.

No podría vivir

con el sentimiento de culpa

si le ocurriera algo.

Cosas de mi pueblo.

Dorita.


No hay comentarios:

Publicar un comentario