miércoles, 4 de septiembre de 2024

Más acontecimientos en Rucandio

 Habiendo visto

desde la salida de mi casa

que un jovenzulo

se estaba aplicando

a coger ciruelas de un ciruelo

cuya propietaria

no estaba en el pueblo,

me apresuré a reprenderle.

¡En qué hora!.

Este mozuelo

se metió en una casa alquilada

al lado del tal ciruelo.

Empezaron a salir personas

a cual más raras 

y desconocidas para mí

dando todo tipo de explicaciones

a cerca de que el propietario

lo permitía,

la propietaria que bien la conozco

vive en Medina de Pomar

y no tiene buenas pulgas,

y bla,bla,bla.... salió también

una mujer con la nariz destrozada....

erróneamente supuse

que pudiera ser causa de algún golpe.

Después de disculparme,

subí a mi casa a comer.

Estando comiendo empecé a pensar

que si aquella mujer 

tenía así la nariz

bien me pudiera ocurrir a mí lo propio.

Me apresuré a preparar

una bolsa de ciruelas

y se las ofrecí.

Las cogieron

pero la mujer en cuestión

me dijo que a ella 

le gustaban más

otro tipo de ciruelas.

Fui a por ellas y se las di.

Sorprendida me dijo,

sin que preguntara nada,

que el problema radicaba en un cáncer.

Que era policía de mujeres 

maltratadas y que estaba de baja.

Me tranquilizó.

Todos ellos se deshicieron

dando gracias.

Se fueron con un coche,

mercedes deportivo,

diciéndome adiós

por las ventanillas.

Pude dormir en paz.

Dorita.


No hay comentarios:

Publicar un comentario