martes, 30 de noviembre de 2021

Refugio

 El sol de la solana

acaricia mi cara

al entrar en el recinto prohibido.

Lugar donde el hielo

se hace fuego.

Donde la vida

fuera torturada hasta el escarnio

y la resurrección

resplandece entre mil soles.

Al escarbar la tierra

aún encuentro

las cenizas de los huesos triturados.

Otros cuerpos,

qué lejos de alejarse,

ahí perduran.

Amargo jugo

qué como el limón cura.

Dorita.

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