En vida,
permanente confrontación.
Ni me explicaba,
ni me entendía.
Mi admiración
hacía ella,
su incuestionable
amor ,con mayúsculas,
quedaban irreconocibles
en un río
contaminado
por los plásticos,
excrementos,
maderas,
objetos deteriorados.
El día
que se fue
empezó
una desenfrenada
tarea de limpieza.
Llegó
el entendimiento,
la comprensión
y la compasión
que nos faltó
mientas vivió
sobre la Tierra.
Dorita.
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