No sé de dónde vienes,
ni porque desde la infancia
me elegiste.
Tan solo,
tu deferencia agradecerte.
Hasta en las oscuras noches,
a las que seca y deshojada me abandono,
tú te impones.
La risa
de mi boca brota,
así....como cualquier cosa.
Sin buscarla ,sin sentirla,
desgranandola.
Dorita.
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