Iba yo paseando.
Al atravesar un grupo de personas,
no parecían españolas,
cuya nacionalidad no pude determinar.
Me quedé mirando
un bebé que un hombre
llevaba en sus manos.
No pude ver su rostro.
Seguí mi camino
pero volví....
para poder ver su cara.
Así lo manifesté.
La matriarca del grupo
quedó agradecida.
Con un aceptable inglés
me dijo que era....
de cuatro meses,niña y española.
Con tal orgullo lo dijo
que le devolví
una expléndida sonrisa.
Cogió el bebé en sus manos
y le puso sobre mis brazos.
Lo que sentí
no puedo en palabras trascribir.
Al final le dije en Castellano:
Aupa las mujeres
transmisoras de la vida.
Dorita.
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