Y me vienes a casa
con estampitas.
Y yo....
me quedo fascinada,
agradecida.
Las leo en voz alta...
con entrega,con pasión.
Y por la noche....
al volver de mi paseo
por el bosque...
así de sopetón
porque para nada lo esperabais
os pillo
despellejándome.
Casi me da un infarto.
Aún me cuesta creerlo.
Se terminaron
para siempre
tus estampitas.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario