sábado, 3 de mayo de 2025

Lo que pretendiste

 fue...

desestabilizarme.

Al principio

incomprensión

seguido de tristeza

para finalizar

analizando lo que dijiste

y cayendo en la cuenta

que mi reprensión a tu hijo

fue justa

y que tú reacción desproporcionada

defendiendo

lo indefendible

un absurdo.

He desayunado tranquila

con un café delicioso

fuerte y sin azúcar.

Dorita.

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