De osada voy
en un mundo
que me cuesta entender.
Mi osadía consiste
en haber tirado la toalla.
En dejarme respirar
sin oposición.
En dejarme asombrar
por el trino de los pájaros
que este año
les tocó la lotería
con la abundancia de agua.
El saberme protegida
por ese verde
que por igual razón
este año anda buscando
la cuarta dimensión.
Por el niño ,de cinco años,
que ayer me preguntó
si mis pechos eran naturales.
Ante mi asombro,
arrugó la nariz
y sus ojos se regocijaron
al constatar mi desconcierto.
Dorita.
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