Me traicionaste.
No valoraste
ni mi cariño,
ni mi entrega.
No pediré
lo que has de darme.
Esperaré
a que tú
me lo entregues.
Tarde o temprano
has de hacerlo.
No te daré el placer
de que te regodeas
con mi sufrimiento.
Fue gratuito
y cruel.
Por envidia.
Solo me causa
una profunda tristeza.
Tiraste
el vaso de cristal lleno de agua
sobre el suelo.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario