Leyendo a Chéjov,
en una Narración sobre un perro,
describe aquella forma de caer la nieve
como suave y esponjosa.
Inmediatamente me llega a mientes
que mi madre intentando convencernos
que donde ella estaba bien
era en el pueblo donde nació
a pesar de que estuviera nevando
utilizaba exactamente esa descripción
sobre la forma de nevar.
Y ya no te quiero ni contar
cuando nos aseveraba que en Rucandio
no helaba.
Mi tía Nieves me decía:
"¿Qué en Rucandio no hiela?,
¿Qué no hiela?.
No puede ser que diga eso.
Dorita.
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