Esta mañana, me atrevo a proclamar
que lo peor no es lo que está pasando,
sino que todos sigan paseando
sin tan siquiera pararse a pensar
y mirar a otro lado vegetando.
Sentarse sobre el césped esperando
que la cuestión un día va a terminar.
No siempre en nuestra España pasó esto.
Hubo gentes con valentía y con coraje,
aquellos que mostrando pelo en pecho
dieron su vida rompiendo aquel montaje.
Resolvieron sin dar nada por hecho
evitando la fuerza del oleaje.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario