viernes, 3 de junio de 2022

El Papamoscas y la Catedral

 Un Papamoscas

real,

auténtico y amarillo

se metió en la Catedral.

Quería saber

el muy pillo

que tenía,

como era

el que todos admiraban,

el que no tenía igual.

Le llevó

edades sin término

recorrerse las capillas,

acabó

en la del Santo Cristo.

Decepcionado,

dispuesto estaba

a marchar.

En el instante final,

escuchó

a unos muchachos:

"el Papamoscas va a empezar".

Al ver nuestro pajarillo

lo que el autómata hacía

y al escuchar el sonido

que de la campana salía

su decepción

fue mayor.

Examinó

aquel monstruito

con muchísima atención.

Decidió

escaparse al bosque.

Allí,

entre las ramas más altas

de un gigantesco roble,

Una linda muchacha

con su arpa,

a su amado Enrique

bellas canciones 

cantaba.

Dorita.




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