Mi marido
y su excelencia.
Si nací
pluscuamperfecta.
Una orejita pequeña
fruto
de malformación.
Bajo
neurosis obsesiva,
la vida
con otros colores
veía.
Hecha
de rabos de lagartija,
de mí se decía.
El haber llegado aquí,
disfrutando
de la vida,
milagro
de la Excelencia Divina.
Dorita.
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