No estaba anunciada.
Así, a lo tonto,
se ha puesto a llover.
Minúsculo chirimiri
que lo ha teñido todo
de un gris metalizado.
Me empiezo a ablandar.
Temo
contagiarme del agua
y echarme a llorar.
Demasiadas cosas,
nos están llegando,
merecedoras
de tal desahogo.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario