Me acerqué
a decir adiós
a quien nuestra Tierra
no volverá a habitar.
Me lo dijiste.
Llegué.
Por esas cosas raras
de la vida...
te encontré sólo.
Cúmulo de equívocos
hizo posible
sincero reencuentro.
Se agolparon los recuerdos.
Nuestros ojos dijeron
lo que los labios
no lograban expresar.
Dorita.
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