Los días pasan,
cuál hojas
por huracán arrastradas.
El pelo tan blanco
que no ha lugar
a contar canas.
Los recuerdos se atropellan
en busca
de un instante más de gloria.
La sangre 🩸 se ríe
de negocios y de apuros .
La mañana,
cuál de campanario campana,
a la alegría y a la danza
me llama.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario