lunes, 30 de octubre de 2023

Antiguos alumnos

 Llegaron,

sin recordar lo juntos vivido,

fueron desgranando

pequeñas cosas sin importancia.

Así, sin más,

nuestros ojos se miraban

y la risa se encargó

de engrandecerlo todo.

Nuestras insignificancias

iban acariciando nuestras almas.

Llegado el momento

de partir

las sillas se nos pegaron,

no querían abandonar

nuestras posaderas.

Dorita.


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