Se me meti贸
dentro,
aquel verano.
El cansancio
de coger 馃崚
me llev贸
a la fuentecilla.
Antes de alcanzarla,
sobre el arcilloso suelo
un gran charco se interpuso
en mi camino.
No cab铆a una mariposa m谩s.
Todas ellas
andan
por m铆 sangre navegando.
Cuando la tristeza
pretende cogerme,
ellas
delante de mis ojos
se hacen visibles.
Dorita.
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