Que poco sabia yo
lo que debía de hacer
y no es otra cosa que ser
la dueña y señora
e mi ser.
No permitir
que mi criada,mi mente,
me manipule y me mande.
Y a este cuerpo
que inofensivo parece
obligarle a no
exigir
tanto capricho y lisonja
que me obligue a padecer.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario