Las opiniones ajenas
se introducen en nosotros
por osmosis.
Sin esfuerzo.
Eso es lo peligroso.
No pensamos sobre ello
pero nos lo apropiamos.
Tener nuestras propias,
nuestras genuinas opiniones
exige esfuerzo,
contrastar,
buscar la verdad.....
esto nos cansa.
Nos dejamos llevar
como ovejas al matadero.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario