No fue
una madre al uso.
Probablemente no hay ninguna al uso.
Pero la mía fue dura
como una roca.
Eso no quiere decir
que no fuera excepcional,
que lo era.
Capaz de ayudar ,de sacrificarse,
de luchar,
de trabajar hasta la extenuación.
Manifestaciones de cariño...
contadas.
Eso eran pamplinas.
Nada de provecho.
Que podía yo esperar
habiendo nacido en Rucandio
y llamándose Pilar.
Yo necesitaba ...
todo eso.
Al final de su vida,
aún sin estar de acuerdo
entendió
que lo tenía que hacer.
Me curó.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario