Nunca fue malo.
En realidad se llama Salustiano.
Zapico de apellido.
Un poco envidioso...
pero lo normal.
Nada enfermizo.
Se las daba de intelectual.
Siempre sacando a colación
sus conocimientos de latín
y alemán.
En realidad...
un poco acomplejado.
Sino fuera así...
¿porqué lo hace?.
Yo de alemán no tengo ni idea
pero me temo
que no lo habla bien.
Hoy,
en las garras del Alzheimer.
Inocente,
delicado,
bueno.
Se le escapan muchas veces
halagos a mí persona.
Adorable.
Ayer...
le di un fuerte abrazo.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario