Me até a tí
a lo tonto.
¡Tanto tiempo!.
Y de manera incomprensible
permití
tus insufribles rechazos.
Adicción.
Obsesiva compulsión.
Un llamar la atención
para ser aceptada
en ese tu paraíso
tan meticulosamente vendido.
Cuando mis ojos
al engaño se abrieron
todo cayó.
No como las hojas
en otoño y en invierno
que terminan por nutrir.
Fue un despedirse
para ♾️...
Darse cuenta de...
que cariño sincero
fue ninguneado y despreciado.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario