Eterno cántico.
Tierra entre las manos.
Misterio.
Acallada la inteligencia...
grito de esperanza.
La nausia se desvanece,
sobre el suelo en redondo desaparece.
Necesidad.
Nacimiento tangible.
Un querer desesperado
ahuyenta el desamor.
La grandeza de una herida
que a cicatrizar sabe.
La lengua,
no es ajena,
va aprendiendo a lamer.
Urgencia.
Las lágrimas
comidas por el fango.
La niebla,
que todo lo envuelve,
decide
del frío deshacerse.
Los cuerpos
como un solo cuerpo
siguen clamando.
Dorita.
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