miércoles, 3 de septiembre de 2025

Los pinos de la playa de Somo

 Después

del paseo,

sosegada mi mente

y ensanchada el alma.

Ya un poco cansada,

allá en la lejanía

se alzan

con sus copas como ofrendas.

Regalo para los ojos

que al horizonte miran.

Inmensa plenitud

que no descansa.

Visión angelical

que la armonía alcanza.

Dorita.

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