lunes, 1 de septiembre de 2025

Pedro

 El hijo de Flor

anda con muy malas pulgas

y no es para menos.

En su día

Flor y Cándida

permitieron a Agapito

ocupar temporalmente 

un terreno

propiedad de su familia y el susodicho

a partes iguales.

Resultando que Agapito

considerándose dueño y señor

no solo de este solar

sino de la eternidad

jamás quiso de allí volar.

Tribunales de por medio

queda claro y evidente

que Cándida y Flor

tenían y tienen razón.

Y vuelta a la apelación

y la deuda de Agapito cada vez asciende a más.

Al susodicho 

le llegó el día final.

Ahora los descendientes

el tema han de afrontar.

Pedro ha puesto un cartel

anunciado que allí

un jardín se ha de plantar.

Yo me apunto a tal idea.

Un árbol mío allí estará.

Dorita.


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