Con el blanco
en el cerebro
y el semi-susto
en el cuerpo,
el domingo.......
de paseo.
Naturaleza
radiante
que no se enteró
del frío.
"La flor de oro".....
inocencia
repartida.
¿Quién resiste
ante el encanto
de las bellas margaritas?.
Y más.......
cuando en los ribazos,
en los bordes
del camino,
parecían estar diciendo
que se venían
conmigo.
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