lunes, 20 de marzo de 2017
Mi padre.....
cabo furriel en Almuñécar -Granada-
Al ir a comprar
el pan,
se vio obligado
con su caballo
a pasar......
por la crecida
de un río.
La velocidad
del agua
"engulló" a su caballo,
dejándolo a él
agarrado a un juncal.
Desde lo alto
de un cerro,
un hombre
que sus olivos
labraba,
bajo apresurado
a impedir
que el río,
a mi padre,
se lo llevara.
Lo acercó
hasta su casa,
curándole
las heridas,
obligándolo
a permanecer
hasta poderse
valer.
Antes ....
de caer el día,
en el cortijo
el Capitán
aparecía.
Mi padre
formaba parte
del destacamento
de hombres
cuya misión,
había de ser cumplida
por obligación.
Quien la vida
a mi padre
salvó,
no se lo permitió.
Sus palabras
sentenciaron,
que de allí
nadie saldría
hasta que él lo dispusiera.
Su autoridad
se impuso,
sobre la del Capitán.
Y este nombró
a otro hombre,
para unirse
a la misión.
Debió de ser
de enjundia,
el trabajito
en cuestión.
Aquellos doce hombres
murieron
a traición.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario