viernes, 31 de marzo de 2017
Mis viajes
de infancia y adolescencia,
van aparejados......
a los olmos
-de ásperas hojas-,
¡pobres olmos,
solo quedan sus espectros!,
a los álamos temblones,
tilos ,platanus hispanicus,
cuyas sombras......
el mejor
aire acondicionado,
en los tórridos veranos castellanos.
En mis actuales viajes,
la imaginación
se engancha....
a los fotogramas
que me invaden
observando.....
carreteras abandonadas,
flanqueadas
por ancianos árboles,
cuya resistencia y grosor...
testifican
retazos de nuestra historia.
La del "Disputado voto del señor Cayo"
de Delibes y de Antonio Gimenez Rico.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario