Allí...
crecerán otros.
Aún no conocemos
ni cuando,
ni como.
Pero sí,
allí
crecerán otros.
Pero no vosotros.
La tormenta
cayó
atronadora.
Metálica tormenta,
dejando sin cobijo
a desangeladas
especies.
Que quiso
el ángel bueno
prepararlas
cobijo.
Hasta que ...
el hombre,
con sus esperpénticos miedos,
se encargo
del resto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario